La palabra emergencia, referida al cambio climático, está siendo en general mal usada
El término EMERGENCIA en español tiene tres acepciones principales, a saber:
1-Accidente o suceso: Un evento imprevisto que ocurre de pronto.
2-Peligro grave: Una situación de riesgo que exige actuar sin demora.
3-Acción de emerger: Salir a la superficie o aparecer.
Anque los tres términos indican dinamismo, en general, los tertulianos que modulan la información -y muchos políticos y politólogos-, usan preferentemente, y de manera simultánea, las acepciones 1 y 2. Pero, desde el punto de lo qué es el transcurso de un sistema complejo, como lo es el clima, es la tercera acepción la adecuada.
Una emergencia climática es una reconfiguración rápida de un sistema termodinámico que, alejado del equilibrio, en vez de evolucionar según un proceso más o menos continuo y lineal, cambiará de manera irreversible, en forma de salto o escalón.
Es el escenario donde el clima ya no evoluciona de la forma habitual conocida, sino que, cargándose de energía, está se liberará en un salto rápido en el que se enfría y reduce su entropía. Ese es el ámbito del término “Emergencia Climática”.
La manifestacion de la reestructuración, no siempre previsible, será la formaciónde danas, el calentamiento global y sus consecuencias: grandes incendios, reducción del volumen hídrico de los glaciares, emisiones de metano del permafrost y del fondo marino etc.
Así es como define la termodinámica de estructuras disipativas el término de emergencia (emerger una nueva estructura sistémica sustituta de la anterior). Fue propuesto en 1967 por Ilya Prigogine por el que recibió el premio Nóbel de química en 1977.
La Tierra y los demás planetas -se ha estudiado las emergencias pretéritas en Marte y Venus - son sistemas disipativos que reciben diáriamente algo más de energía desde el Sol que la que emiten. La diferencia que se acumula principalmente en los océanos es el energy forcing.
Desde hace 5 décadas, el colectivo científico, lo que se llama ciencia normal, sabe que, ante una emergencia o cambio de todo el sistema, es decir, atmósfera e hidrósfera fundamentalmente, la totalidad de la biosfera, incluida la humanidad y su historia sufrirá grandes cambios y debe, en consecuencia, prepararse y aceptar la enorme crisis en la que está ya imbuida.
En caso de no hacese nada positivo, podríamos tomar el camino sin retorno que nos llevaría a una gran bifurcación; y posiblemente, a la extinción de la sociedad y especie humanas tál como la conocemos.
Así es como define la termodinámica de estructuras disipativas el término de emergencia (emerger una nueva estructura sistémica sustituta de la anterior). Fue propuesto en 1967 por Ilya Prigogine por el que recibió el premio Nóbel de química en 1977.
La Tierra y los demás planetas -se ha estudiado las emergencias pretéritas en Marte y Venus - son sistemas disipativos que reciben diáriamente algo más de energía desde el Sol que la que emiten. La diferencia que se acumula principalmente en los océanos es el energy forcing.
Desde hace 5 décadas, el colectivo científico, lo que se llama ciencia normal, sabe que, ante una emergencia o cambio de todo el sistema, es decir, atmósfera e hidrósfera fundamentalmente, la totalidad de la biosfera, incluida la humanidad y su historia sufrirá grandes cambios y debe, en consecuencia, prepararse y aceptar la enorme crisis en la que está ya imbuida.
En caso de no hacese nada positivo, podríamos tomar el camino sin retorno que nos llevaría a una gran bifurcación; y posiblemente, a la extinción de la sociedad y especie humanas tál como la conocemos.
Si quieres ampliar el concepto puedes leer mi artículo en este mismo blog:
¿Qué se puede hacer ante la emergencia climática?
Julio Muñiz Padilla. Químico. Profesor jubilado de Química Ambiental.
¿Qué se puede hacer ante la emergencia climática?
Julio Muñiz Padilla. Químico. Profesor jubilado de Química Ambiental.
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