Tren de borrascas Alice, Benjamin...Kristin, Leonardo, Marta….Wilma y cambio climático.
Asistimos en este otoño-invierno del 2026 a una sucesión de borrascas, prácticamente sin pausa, algo realmente novedoso, que supera los registros meteorológicos de las últimas décadas. Pero no es científicamente inexplicable, más allá de la simple coincidencia estadística. De hecho, se trata de algo a lo que nos tendremos que acostumbrar y a lo que debemos prepararnos. Pues es una manifestación previsible del imprevisible cambio termodinámico planetario. Es bien sabido, el incremento de la opacidad de la atmósfera por el aumento de gases de efecto invernadero. Se reduce la radiación infrarroja que se escapa del planeta, calor radiante; la energía que emite la Tierra al espacio ha disminuido en relación con la que llega del Sol. En 150 años de revolución industrial, esa diferencia o “forcing” energético acumulable día a día ha crecido, a un ritmo 1000 veces superior al de los últimos 20 000 años. Un primer aumento de la temperatura del mar, a su vez, está liberando cantid...