Música tradicional versus música popular
Distingo entre la tradición y lo popular.
Música tradicional
Fruto del mestizaje inicial de la música renacentista española y portuguesa y la aborigen hasta final del siglo XIX. La tradicióm se divide en dos periodos, anterior y posterior a la revolución musical del barroco
La tradicional es un referente. La investigación al respecto de su música tendrá como objetivo mantener su estructura lo más fiel a la época. Limpiar los aportes posteriores. Es decir, se deben proteger las melodías, las armonías y ritmos, la temáticas y, en gran medida los mensajes y aquellas letras contemporáneas al periodo colonizador. Sí es posible, se interpretará con la instrumentación prebarroca. Con timple, laúd, tambor, pandero, chácaras, lapas... flauta travesera o pito (ney) no flauta dulce y menos la moderna flauta travesera de Boehm, violín, y sin instrumentos con teclados. Es preferible tocar polifonías en tónicas, quintas y octavas.
En ese sentido, la música tradicional es un conjunto poco dinámico.
El conservar así está música como referente permite que las formas adaptadas y modernas de esa música tradicional no sean un peligro para su pervivencia y fomentará la creación de temas modernos inspirados en las formas tradicionales bien guardadas. .
La música popular canaria
Un corpus de aires y temas que tratan la idiosincrasia, sociedad y problemática canarias. Puede estar o no vinculada con la música tradicional. Es popular mientras sus temas sean adaptados por la sociedad Canaria o las sociedades isleñas que las hacen muestras identitarias. La música popular es dinámica.
Tiempos de las músicas tradicionales y populares
La música tradicional diferencia al menos dos periodos: uno primero, anterior al Barroco ( sXVIII) y el segundo clásico.
En el primero, (anterior a XVIII) la estructura musical imperante es la modal , y la afinación de los instrumentos deberá ser con un temperamento no igualitario o pitagórico (afinación en quintas y cuartas justas). A ese periodo se deben la Folías y Malagueñas, (fandangos y verdiales), los aires de Limia, las seguidillas, tanganillos, el canto del boyero y los aires emparentados con la música aborige: Sirinoques, arrorró, canciones de la descamisada del millo, cantos de labranza , el baile del Canario, los bailes del Tambor y bailes y tangos de La Bajada de la Virgen, el baile del Vivo y el conjunto de ritmos denominados tajaraste ( tocados solo con tambor, panderos, chácaras y castañuelas, y flautas traveseras monotónicas como el ney o pito herreño afinado en mi. Para algunos, el nombre de Tajinaste (femenino Ta) proviene del hecho de desenlazar y enlazar cintas en un mástil. Para otros el nombre tajaraste proviene del de un pandero.
Periodo clásico. Se imponen las funciones tonales.
Destacan isas, jotas, las más modernas polka, siotes, mazurcas y berlinas. En casi todas ellas el sistema gira en torno a una función tónica y las correspondientes funciones dominantes y subdominantes. Ahora el campo instrumental se amplía sin problema de pérdida de rigor. La música popular de este periodo se relaciona con las contemporáneas centro europeas. Polcas, mazurcas, berlinas, siotes... se populariza en toda en la Europa Occidental y América. El acento canario de esta música los aporta los instrumentos de cuerdas endémicos como el timple y el mundo rural. Aparte, la influencia de la música tradicional del primer periodo aportan escasa personalidad pasando a un segundo plano la percusión de tambores, chácaras, panderos y el sonido de los pitos que son sustituidos por instrumentos modernos como flautas traveseras. En algunos casos se incorporan acordeones.
Tradición versus escritura
En general, la música tradicional se mantuvo gracias a la transmición fáctica, oral y presencial, sin necesidad de partituras o cancioneros. Empieza a sufrir cambios significativos a mitad del s. XX debido a la acción cultural de la Falange y sus agrupaciones de Coros y Danzas y, posteriormente a 1990 con el desarrollo de los estudios reglados de música en las escuelas de músicas municipares. ( quizá no se reflexiona en la importancia de conservar lo propio y no imponer lo universal).
Música popular.
Es contemporánea. En muchos casos está inspirada en la tradicional de la que incluso se hacen variaciones; de tal forma que lo que era el modo original se acerca a la tonalidad más adaptada. Pero se diferencia claramente.
Siempre es tonal, suele ser desenfadada y pensada para el canto colectivo..
(I) Es la razón por la que, la folía tradicional -que en los siglos XVI y XVII seguía el modo eólico-se interpreta actualmentr preferentemente en La menor. ¿Por qué? Pasar del modo eólico al tonal es fácil en La menor. Solo es necesario el cambio del quinto grados, en la folía tradicional Mi menor, a la función dominante, es decir un Mi mayor con 7ª.
Propongo recuperar la forma de interpretar folías y malagueñas en modo eólico. Es decir, en tonalidad menor natural (no melódica)
Música popular
A partir de los años 30 del s. XX se produce una profusión artística del indigenismo y de la música popular. Del guiense Néstor Álamo y del tinerfeño Crosita.
(II)Él control de la cultura popular por la Sección Femenina produjo cambios en buena parte de la música tradicional como fue, por ejemplo, unir seguidillas saltonas y tanganillos a lo que, de manera impropia, se denominó tajaraste. Más que la denominación, el impacto consistió en adaptar al sistema tonal mucha de la música anterior al Barroco, lo que, por ejemplo, desvirtuó las seguidillas en Gran Canaria que perdieron el aire antiguo renacentista. También ocurrió con algunos aires de Lima, como los de Tijarafe.
(III)Ocurre lo mismo con algunas danzas del baile de las cintas, tajaraste a, los que se le añadieron a las chácaras, tambores y algún pito, que se sustituye por flautas dulces, instrumentos de cuerdas e incluso acordeones como ocurre con los del Amparo en Icod. La moda del bolero y la globalización debida a la emigración y el turismo incipiente en los años 60 de s. XX produjo Guaracheros, los Bandamas, en ya, en el tardofranquismo Taburiente, Sabandeños, Cebolleros, Gofiones, Majuelos y la investigación de Juan de La Cruz sobre la indumentaria. Este resurgimiento crea el conjunto más amplio de lo que es la actual música popular.
(IV) El paso lento de la población rural al urbano, el desarrollo del comercio y los muelles en la mital del s.XX y el turismo a partir de 1975 ha producido cambios en la temática de los temas populares. La influencia del bolero, la pacbanga, las diversas músicas americanas y, por fin el regetón han dejado su huella en algunos temas folclóricos modernos.
Grupos musicales y canarios responsables, han sabido diferenciar lo propiamente tradicional de lo que es la música popular aunque ésta pueda provenir de la anterior.
Dentro de la música popular se produce la evolución. Y ello se realiza sin peligro si también conservamos y diferenmiamos la tradición es decir la esencia y estructura originales, en particular de la música modal. La música moderna popular canarias aprovecha las folías, las malagueñas y otors aires tradicionales en nuevas creaciones, pero estás no son evolución sino serán inspiración. Dejando claro la diferencia, avanzaremos sincrónicamente en nuestra cultura musical.
Se debe distinguir entre lo tradicional y lo popular. Pero no mezclarlo.
Son tradicionales las malagueñas, las folías, los Aires de Limia, los Sirinoque, sorondongo, el arrorró, el baile del Tambor y endechas gomeras y los bailes de la bajada del Hierro y las seguidillas antiguas además de la versión de Baltasar Sanz del Canario
Son populares las isas, las jotas, los siotes, polkas, berlinas, psacatres, habaneras, villancicos y cancionero de Néstor Álamo, de los Guaracheros, de Taburiente, cosas de los Sabandeños como sus pasodobles y otros aires del S.XIX y XX.
¡Pero no deben mezclarse!
Cada cual con su instrumento..
No se debe tocar un tema de El Hierro con una flauta dulcenontravesers de Boehm sino con un pito, ney, y no se debe tocar un tajaraste con acordeón ni el baile del Tambor con guitarras ni otro instrumento armónico que no sean chácaras, tambores y pitos.
Y el timple en los temas de Lanzarote y de Fuerteventura tradicional será un instrumento armónico y rítmico para razgueo y no melódico . Para la melodía están el Laúd, la bandurria o, en Lanzarote, la mandolina.
El totus revoluto está bien en una batucada brasileña o una tamborrada de viernes santo en Calanda.
A cada cosa lo suyo.
Julio Muñiz 14 de junio 2026. Aguere.
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