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Mostrando las entradas etiquetadas como Desalación

Agua, aguatenientes y plusvalía.

  Hace años, a la salida del metro en el barrio berlinés de Pankow, en la entonces DDR,   me compré una versión en pastas gruesas de “Das Kapital, Kritik der politischen  Ökonomíe”. Estudiaba y trabajaba en la RFA y usé aquel libro, del que había leído algo, para mejorar mi capacidad lectora en alemán.  La primera palabra con que empieza el texto, después de numerosos prólogos, es “Die Waare”, que en español se traduce por “La mercancía”. Me llamó la atención pues, es evidente, que la voz española proviene de “mercado”, palabra que en alemán, Markt, tiene la misma raíz latina, de la que, a su vez, procedía su moneda de cambio, el DM (Deutsche Mark(t)) . Más adelante del texto aparece Wert, "valor", a lo qué el filósofo le añadió el prefijo plus, es decir, Pluswert, que en español, en vez de plusvalor se tradujo por plusvalía, que no es exactamente igual.  Perdonen lo que parece una pedantería. Pero resulta que, en estos momentos, asistimos a transformaciones sem...

Canarias, hacia el feudalismo hídrico.

(I) El monstruo financiero.  Las políticas hidráulicas en Canarias son ejemplo de insostenibilidad.  Pero no nos engañemos. En realidad,  la crisis del agua  es un negocio fabuloso.  Ni siquiera las reglas del capitalismo, del mercado, de la competencia, se cumplen. En este novedoso marco el poder lo ostenta la propiedad intelectual y las patentes tecnológicas. El agua industrial, es el centro de la economía al que le debemos pleitesía.  Como los siervos de gleba, como los primitivos pequeños burgueses artesanos con talleres adosados a las murallas, como los recaudadores del diezmo,  en el presente la totalidad debemos tributar a los señores del agua. Y no será, en este caso, la burguesía la que desplace al feudalismo pues en esto del agua no hay competencia, ni siquiera mercado.  Poder que se basa en la renta y no en el beneficio.  ¡Un feudo hídrico!  Desde el inicio del colonialismo la economía de Canarias ha ido como una esp...

¿Qué hacer ante la emergencia climática?

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En 1977 Ilya Prigogine recibió el premio Nobel de Física por sus trabajos sobre sistemas termodinámicos disipativos, aquellos que se alejan del equilibrio. Es el caso de nuestro planeta. La energía que en cada segundo llegar desde el Sol es mayor que la que en ese tiempo se disipa al exterior. Los gases invernaderos hacen que nuestra atmósfera sea como una manta, cada vez más tupida, que dificulta la pérdida del exceso energético que se acumula fundamentalmente en el mar. Estos sistemas responden de una forma a la que, a lo largo de la historia -el frágil recuerdo humano- no nos hemos familiarizado (vagos recuerdos se diluyen en occidente con leyendas como la de Noé, Babel o el paso del Mar Negro de Moises y su pueblo). Por eso, ¡es difícil prever qué ocurrirá en un futuro próximo y cómo ocurrirá!; sobre todo, si nos alejamos de la ciencia y atendemos solo a cábalas, cabañuelas o aberruntos que, aunque han funcionado durante milenios están a punto de no hacerlo. El físico ruso-bel...